"El TERMOPANEL o DVH cumple una "función térmica", pues dificulta los intercambios térmicos entre dos ambientes que delimita, aislando del frío y del calor.
Esta reducción de los flujos de calor que proporciona EL TERMOPANEL o DVH respecto de un acristalamiento simple es debida a la resistencia térmica del aire seco y en reposo encerrado en su cámara. El calor siempre tiende a pasar por conducción a través de los cristales desde la zona caliente a la zona fría. En invierno el calor está en el ambiente exterior y tiende a penetrar al interior del edificio; para eliminarlo hay que producir frigorías. El fenómeno de los flujos de calor descritos depende directamente del coeficiente K."
El coeficiente de transmisión de calor K indica la cantidad de calor que pasa en una hora a través de un m2 de cristal cuando la diferencia de temperatura del aire situado a ambos lados del cristal es de 1ºC. Para los cristales simples el coeficiente de transmisión térmica K es elevado, 5 Kcal/h.m2 ºC.
Con un TERMOPANEL o DVH se consigue reducir el flujo de calor o coeficiente de transmisión térmica K a 2.6 Kcal/h. m2 ºC, es decir, un ahorro del 50%. Y en el caso de un DVH compuesto de un vidrio de baja emisividad, es de 1,5 Kcal/h. m2ºC, con un ahorro del 70%.
Por consiguiente, en ambos casos, ya sea invierno (producción de calorías), ya sea verano (producción de frigorías), el DVH proporciona interesantes ahorros, en consumo de energía y en el tamaño y rendimiento de las correspondientes instalaciones.
Además de los ahorros descritos, se traduce en otras ventajas de tipo térmico, entre las que podemos destacar las siguientes: